Hace más de 19.000 años es la fecha en la que han datado los científicos la domesticación del perro en Europa. Un proceso largo y gradual nos llevaron a tener la relación que tenemos hoy en día con el perro.
El aprovechamiento por parte de los lobos de los desperdicios del hombre y la protección mutua hacia depredadores mayores fueron los inicios que desencadenaron el proceso de domesticación del lobo, así como el posterior uso de estos en tareas como el pastoreo y la caza. Esta relación que se estableció entre el hombre y el lobo produjo, no solo cambios en el comportamiento del lodo, sino también cambios morfológicos como el pelaje, el tamaño, los rasgos físicos, etc.
El carácter dócil que fue desarrollando el perro en su evolución fue la razón del experimento llevado a cabo por el científico Dmitry Beliáyev a finales de los 50 con los zorros plateados.
